miércoles, 3 de febrero de 2010

Liebe( quinto capítulo) : el toque

“durante veinte años todos nosotros intentamos encontrar el secreto del toque Lubitsch. De vez en cuando, con un poco de suerte, lográbamos algún que otro metro de película que brillaba momentáneamente como si fuera de Lubitsch, pero no era realmente suyo “

“era capaz de decir más con una puerta cerrada que un director moderno con una bragueta abierta”

Ambas citas pertenecen a Billy Wilder, amigo personal de E. Lubistch, hablando de este último.

En las primeras imágenes de esta entrada, aparecen los rostros de dos archienemigos. Y en este caso cobra todo su sentido esa frase tan conocida de que “la cara es el espejo del alma”.

El de arriba del todo, el de la cara de cagar cuchillas de afeitar por las mañanas, es el señor William H. Hays, senador de los USA por el partido republicano, perteneciente a su facción más conservadora y artífice del Código de censura para obras cinematográficas ( también se aplicó en los cómics, que no dejan de ser obra cultural basada en imágenes) que pasó a la historia con su apellido, el conocido como Código Hays a cuyo texto podréis acceder pinchando el enlace. Un código normativo pensado para la autocensura de la industria cinematográfica y que estuvo vigente, sobretodo en las décadas de los 30 y 40 del pasado siglo gracias a las presiones de la “liga para la decencia americana” y de las diversas iglesias protestantes y la iglesia católica norteamericana.

El de más abajo, justo encima de este párrafo, con esa sonrisa que destila hedonismo y pasión por la vida, es uno de los mayores genios creadores que Alemania ha aportado al mundo, aunque la parte más conocida de su producción artística la realizase en USA. El inmenso actor, director y guionista de cine Ernst Lubistch

El aire se cuela por las rendijas de las ventanas y las puertas. Al aire no hay quien lo detenga... Y en los años 30 y 40, cuando aún no se habían perfeccionado los sistemas de aislamiento, mucho más. Y el llamado toque “Lubitsch” era como el aire. Era una especie de aroma flotante que un espectador inteligente era capaz de llegar a percibir pero que no podía acertar a explicarlo. Y los censores de la época se veían incapaces ante eso, porque no se puede cortar el aire. La receta era un sustrato compuesto por un argumento elegante y sofisticado, que siempre solía girar sobre un tema básico ... las complicadas relaciones entre los hombres y las mujeres, aquello tan tópicamente conocido como “guerra de los sexos”, fue un maestro en retratar las complicadas relaciones de pareja, tratando el tema con una magistral elegancia combinada con cierto punto de grosería y frivolidad, sin perder por ello ni un puntito de profundidad.


Lubitsch sugería más que mostraba y, al estilo de las letras de los cuplés de antaño, llegó a convertir el doble sentido en una arma incisiva para introducir un casi imperceptible erotismo, alejado de lo explícito e imposible de desmontar para los censores de la época. A Lubitsch no le asustaba el tratamiento del sexo, lo utilizaba a su manera y era la metáfora de la que disponía para mostrarnos su particular percepción de las relaciones humanas


En este sentido, el mismo Lubitsch comentaba en una entrevista: "Yo dejo a la audiencia usar su imaginación. ¿Qué puedo hacer si malinterpretan mis sugerencias?".
Ernst Lubistch pasará para siempre a la historia como un genial escritor de diálogos. En unos momentos en que casi todo estaba prohibido decir o prohibido mostrar, el fue un genial creador de situaciones comprometidas y picantes, que siempre resolvía con una elegancia insuperable.
Pero quizás su mayor mérito consistió en que sin dejar de hacer arte para las masas, sin dejar de producir un cine absolutamente comercial, Lubitsch fue un creador que exigía al espectador que supiese leer entre líneas y que intentara apreciar el placer de recomponer con su imaginación aquellas situaciones que dejaba tan sólo esbozadas. Fue un inmenso monstruo de su industria, establecía una comunicación entre el espectador y su arte como pocos directores han sido capaces de hacerlo.

Entresaco un texto del bloguero ( creo que es mexicano, este buen señor) pobresor gafapasta en su interesantísimo blog “tras las turquesas cortinas” , que desde ya recomiendo vivamente a todos los lectores del mundo frito, yo lo he descubierto esta semana y he flipado) , y que es muy definitorio de lo que podía significar “el toque Lubitsch”
“Cuando dos amantes fusionaban sus bocas con pasión y el oscuro de pantalla se cerraba sobre sus cuerpos ansiosos, Lubitsch les presentaba a continuación desayunando vorazmente a la mañana siguiente para dejarnos bien claro que aquella noche habían satisfecho salvajemente todas sus ansias y necesitaban recuperar las fuerzas perdidas con total urgencia.”
Sinceramente, no se puede decir más con menos.

Y bueno, como venía siendo habitual en esta serie, Liebe, ( adjunto link por si alguien no recuerda) que he dejado dormir casi durante un año y medio….y tal y como hice con Fritz Lang o con Otto Preminger, ésta es la primera serie de tres entradas dedicadas al maestro.
Prometo ( amenazo, más bien) con dos próximas entradas dedicadas a Ninotchka…y , a alguna más por la que todavía no me he decidido. Se admiten peticiones, como en la radio de antes.
Que Dios os coja confesaos, el rollero ataca de nuevo.
Salud, Paz y Amor a todos

7 comentarios:

ANABEL dijo...

Yo espero ansiosa el resto de entradas sobre Lubitsch, Ninotcka y lo que sea necesario. ¿Tendremos suerte y habrá otra sobre "Ser o no ser"?
Besos

RGAlmazán dijo...

Amenace usted, buen hombre, qué le vamos a hacer, esperaremos que cumpla.
A Lubitsh prácticamente no lo conocía, hasta que allá por los tiempos de MariCastaña, en la 2, pusieron un ciclo y grabé en vídeo todas las pelis. Fue un descubrimiento único.
La comedia americana y mundial debe a Lubitsh gran parte de su mérito. Junto con su amigo y discípulo Billy Wilder es lo mejor de lo mejor. Con ellos el género se hizo más grande y las comedias adquirieron la categoría de Obras Maestras.
Lubitsh ha sido para el cine americano lo que Berlanga para el español.

Salud y República

Eastriver dijo...

Bueno, espero tus amenazas como agua de mayo. Porque nos diviertes, nos entretienes, nos refrescas la memoria, nos espabilas, y nos aportas datos interesantes y blogs muy buenos. Gran director este Liebe que también me fascina.

Eastriver dijo...

El de isla asunción no se me abre, pero bueno, siempre ha de haber un pero en esta vida...

fritus dijo...

Queridos amiguetes:

En primer lugar, muchisimas gracias por los comentarios. Yo no sé si es debido al facebook, o a que ha habido una especie de deserción en masa bloguera últimamente, o al hecho de que mis entradas son cada vez menos interesantes ( que también podría ser) pero agradezco los comentarios mucho mucho, porque cada vez son menos, menos...ahora eso sí, ...de un nivel considerable que es en definitiva lo que importa.
ANABELLA...pues fíjate tú que ser o no ser iba a ser evitada . la peli es genial, pero las razones que me impulsan a evitarla son, más que nada, ....porque es la más conocida, muchos sesudos críticos han hablado ya de ella, y sobre todo, hace mucho que no la re-veo.

RAFA...oye, muy bien encontrado el paralelismo con Lubistch. También Berlanga escribió obras maestras con guiones cargados de fino humor en una epóca de censura salvaje, y, como el aire, también pasaba las rendijas de la censura.

EAST gracias por esperar mis “amenazas”...espero cumplirlas,. Sólo una cosita, en el segundo post, esa referencia que haces de isla Asunción...no la entiendo muy bien.

Un abrazo a todos, amigos

fritus dijo...

AHORA LO ENTIENDO...LA WEB EN LA QUE ESTABA PUBLICADO EL CÓDIGO HAYS SE LLAMA ISLAASUNCIÓN...
MIS DISCULPAS, EASTRIVER

Freia dijo...

Ya sabía yo que no podía ser que no hubiera comentarios...
Pero, por favor, siga publicando la serie en los dos.