miércoles, 11 de febrero de 2009

Silvio, "miles gloriosus".

Como hoy no me siento especialmente inspirado, voy a volver con una de mis obsesiones personales, como ya sabréis los que frecuentáis esta santa casa desde hace tiempo…el botoxizado mandatario italiano, Don Silvio Berlusconi, uno de los vivos ejemplos de que a veces, nuestro sistema democrático de mayorías tiene un extraño sentido del humor.

Os posteo ( vago que es uno) un artículo de opinión aparecido en el periódico de Catalunya de hoy, escrito por Josep María Fonalleres , personalmente, creo que no tiene desperdicio.
"...La Commedia dell'Arte nació en el Cinquecento italiano como una especie de revulsivo popular ante el sacrosanto teatro cortesano. Se forjaron entonces los arquetipos que hoy conocemos, caracterizados a menudo por unas máscaras. Arlecchino, Colombina, Pantalone, Pierrot, Zanni o Pulcinella son pequeñas joyas engarzadas con esmero en el conjunto que conocemos como Commedia dell'Arte y que llegó a su cima literaria con Molière y Goldoni: la descripción esquemática (y a la vez profunda, sabia) de los comportamientos humanos, del amor ingenuo a la estupidez congénita; de la perspicacia del hambriento a la estulticia del poderoso; de la miserable ceguera del rico a la altivez sin fondo del charlatán.


En la Commedia dell'Arte hay, como mínimo, tres tipos de militares, uno de los personajes más caricaturizados, denostados y humillados en escena. Hay dos que son llamados Capitan, así, sin acento, que medio chapurrean en español. Son el Capitan Spaventa di Vall'Inferna y el Capitan Matamoros. Después, está Scaramouche, un poco menos militar que los otros dos y un poco más saltimbanqui y payaso. El primero, Spaventa, es el más elegante de los tres, un caballero poético y sensible, ambicioso y un poco soberbio, que vive en un mundo en el que no se distingue la realidad de la ficción. Matamoros es el capitán vanidoso y fachenda, que se jacta de grandes batallas en las que no ha intervenido, que cuenta hazañas inexistentes, y que habla de modo grandilocuente y con apariencia de un gran seductor... que acaba en las fauces de las carcajadas de las mujeres a las que quería seducir. Scaramouche, por fin, es el más obsceno, quizá el más volátil, un bello sin alma. Silvio Berlusconi tiene algo de los tres.
Hagamos un pequeño recorrido por sus fechorías en el escenario. No están todas, pero son bastante significativas. Más allá de sus inacabables causas judiciales, de la acumulación de capital y poder, de su monopolio informativo, de su voracidad mediática, de las incontables acusaciones sobre su persona; más allá de las alianzas confusas, de las políticas infames, de los decretos escandalosos, Berlusconi tiene una larga tradición teatral que, de algún modo, entronca con la historia que les estaba explicando.



Berlusconi se vistió de pirata ante Tony Blair en su refugio de Cerdeña. Cantó en discos canciones folklóricas y baladas románticas, recordando sus años mozos (tenía apenas 18) a bordo de los cruceros por el Mediterráneo. En Finlandia, en el 2005, y con la excusa de llevarse a Italia una agencia europea, dijo que había usado con su homóloga Tarja Halonen, primera ministra del país, los mismos trucos de playboy de sus travesías juveniles. Pero es en la Costa Esmeralda donde practica a la perfección sus dotes de capitan petulante. Fue allí, en Villa Certosa, donde hizo el amago de disparar con los dedos a una periodista rusa que había osado preguntar al huésped Putin por su posible divorcio. Apuntar a un periodista ruso ante Putin no es ninguna broma, como ya sabemos, pero Berlusconi declaró entonces que hacía teatro. Como hizo en el Parlamento europeo, en el 2003, ante la cara de estupefacción, primero, y de indignación, después, del diputado alemán Martin Schultz. Le dijo: "Creo que en Italia están rodando una película sobre campos de concentración. Voy a proponerles que usted haga el papel de kapo".



Berlusconi tiene el mismo sentido del humor que los capitanes Spaventa y Matamoros, y una similar concepción de la nobleza y el honor. Es un auténtico caballero, impulsado por un resorte imposible de detener hacia el requiebro y la admiración hacia lo femenino. ¿Ejemplos? Los que ustedes gusten. En una entrega de premios de televisión, hace un par de años, se declaró a Mara Carfagna, hoy ministra de Igualdad. Le espetó: "Yo me iría con usted adonde fuera, a una isla desierta. Si no estuviera casado, le pediría que se casara conmigo". Su mujer, Veronica Lario, publicó con su nombre de soltera y nada más y nada menos que en La Repubblica, una carta abierta en la que pedía a su marido "y al hombre público, una disculpa pública". La disculpa llegó, por supuesto, porque un militar cogido in fraganti tiene también sus mecanismos de defensa. Ante la irascible esposa, Berlusconi pidió perdón: "Querida Veronica, te presento mis excusas. Te ruego que me disculpes y tomes este testimonio público com un acto de amor".



Y después llegó lo del "bronceado Obama" y lo de "Dios nos guarde de los imbéciles", los que no saben apreciar el sutil sentido del humor del amo del Milan, que también gritó contra Totti ("no está bien de la cabeza") por apoyar a Veltroni. La última actuación de Silvio ha sido la alabanza de la belleza de las mujeres italianas. Son tan guapas y hay tantas que no bastaría con todo el Ejército para salvaguardar su integridad ante el acecho de las violaciones. Ergo, son violadas por guapas. Leire Pajín dice que se trata de "chanzas y chascarillos de mal gusto". Por supuesto. Pero hay algo más. ¿Será verdad lo que declara una de sus correligionarias, Daniela Santanché, cuando argumenta que Berlusconi "interpreta muy bien el sentido común de los italianos"? Detrás de las máscara de los capitanes de la Commedia, ¿qué rostro verdadero esconde el actor?...”





























7 comentarios:

Naveganterojo dijo...

He leido el articulo de arriba a abajo, para al final quedarme con la idea que tenia,: este tio es un payaso, y payasos como el sobran en la vieja Europa, suelta un tufillo muy parecido al que soltaba "el duce", y eso no es bueno.
Un saludo

Benvenuto Facciatosta dijo...

Ma, signor fritus, come si permette parlare cosí del mio condottiere? Come siete gli ibizenchi.
Il mio amato Silvio è proprio un tipo unico. Buono, bello, elegante, sempre con un sorriso e vince le ellezioni. Cosa più vuole?
Una meravigla. Viva l'Italia! Avete invidia, pura invidia.
Attenzione, che se continuate così vi farà una visita il mio cugino calabrese.

Benvenuto Facciatosta
Il Padrone della Sosta

Marcelo dijo...

Ay Italia! Que nos dices de ti reeligiendo a Silvio??? (si fueras un país latinoamericano tercermundista, a lo mejor lo entendería un poco, pero hasta nuestro inclasificable Menem era un poco más recatado!!!!)

Cecilia Alameda Sol dijo...

Hoy he leído un interesante artículo de Saviano, el autor de Gomorra, hablando del caso Eluana, del padre que ha luchado contra las leyes que impedían a su hija morir cuando debía. Dice Saviano que, frente al payaso y los curas, este hombre devuelve a los italianos su dignidad como tales.
Pobres italianos, burlados por el resto del mundo por tener como jefe de gobierno a un figurón con cara de cartón ajado. A ver si aprenden de los estadounidenses que ya han botado (con be, sí) al pavo Bush.
Las fotos que has puesto, muy ilustrativas del caracter del tipo.

fritus dijo...

Buenos días a todos...ante todo pido excusas por el error ortográfico en el título ( Sivio en vez de Silvio ) y luego, agradeceros vuestra visita....y contestar...


NAVEGANTE..muchas gracias por su visita, no me acuerdo de si es la primera o no, caso que lo fuera, bienvenido a esta santa casa ...y si, en la gestaulidad teatrera, en la bravuconería, en los brazos en jarras, en la complexión física, hasta en lo mujeriego y pichabrava descarao...recuerda a Benito Mussolinni, desde luego, estos italianos no aprenden.

BENVENUTO sino fuera porque viene usted recomendao de casa de un amigo mío ....le recibía con el cuchillo jamonero agarrao por el mango y escondido tras la espalda...por cierto, hay un fallo en su brillante exposición "sempre con un sorriso "...av a ser que no, desde que se ha inyectado botox ( como estrella del chou bissness, que es lo que es en realidad) la paralisis facial producida por esa sustancia le ha cambiado la sonrisa por esa mueca agarrotada que se ve en las últimas fotos. Cosas de la cirugía.

MARCELO...Argentina no es un país tercermundista...para nada. La única desgracia para vosotros es que una buena parte de vuestra población desciende de gallegos, judíos o italianos...ante tan mortífera combinación solo me queda desearos , ...que el Señor os pille confesaos.

CECILIA...querida amiga, la has clavado con el comentario, decirte que , el próximo post de esta casa, seguramente hoy, versará sobre Eluana y Saviano.

Un abrazo a todos

Antonio Rodriguez dijo...

Este payaso italiano tiene los más deleznables defectos. Es racista, xenófobo, machista, insultante, antidemócrata, pendenciero, corrupto, manipulador y podríamos hacer un inagotable listado de su personalidad pero lo mejor que le define es fascista.
Pero individuos como este no estarían en la política si no hubiera tantos tontos de los Así que cada palo aguante su vela, que es ya la tercera vez.
Salud, República y Socialismo

Merche Pallarés dijo...

Me ha encantado la descripción de la Commedia dell'Arte; del facineroso Berlusconi prefiero no opinar porque de mi pluma solo saldrían sapos y culebras... Besotes, M.