lunes, 2 de febrero de 2009

liebe (cuarto capítulo) : Otto el dictador.



-NOTA: ESTE POST Y EL SIGUIENTE SE PUBLICARÁN A LA VEZ EN EL MUNDO FRITO Y EN “COFEE AND CIGARETTES”. PARA FACILITAR LA LECTURA Y EVITAR UN POST ETERNO, ESTA ES LA PRIMERA PARTE DEL POST DEDICADO A OTTO PREMINGER. ESPERO QUE OS GUSTE.-


«En cada película colaboro con el guionista una media de diez a doce horas diarias. Poco a poco las imágenes se van componiendo en mi mente. Después hay que buscar el actor que convenga a cada personaje. Luego el rompecabezas se compone pieza a pieza.»

Otto Preminger hablando de su método de trabajo.

«Otto Preminger es el director más vilipendiado, maltratado, incomprendido y malentendido de la historia del cine americano».

Andrew Sardis . Crítico.

“ Si alguna vez me hablas a mí de ese modo, juro que te estrellaré una silla en la cabeza”

Jackie Gleason, actor,... dirigiéndose a Otto Preminger.


El caso de Otto Preminger , si hemos de juzgar por lo que dijeron de él algunos de sus contemporáneos, es la típica situación de disfunción entre el artista, brillante, probablemente …genial, y el ser humano, que podía resultar intratable.

En los círculos de Hollywood, Otto Preminger era famoso por su mala leche concentrada. Los actores que trabajaron con él, frecuentes víctimas de sus rabietas destructoras de egos inflados y vanidades, le llamaban “Otto el Terrible”o “El Dictador”.


Michael Caine dijo de él, «Preminger sólo es feliz si algún otro se siente miserable». Joan Crawford le describió como «un nazi judío». Jean Seberg, que le debía el estrellato, dijo que « no le puedo ver nien pintura». Y el director Billy Wilder , el único de entre los citados en este párrafo que le consideraba su amigo….afirmaba que Preminger era «en realidad Martin Bormann con zapatos de plataforma y una cirugía estética practicada por un cirujano con los ojos vendados». De él se dijo que describió a Marilyn Monroe, como «un vacío con pezones».

Probablemente , hasta que la prestigiosa publicación francesa “Cahiers du cinéma” reivindicara al director de “Laura”, esta imagen pública fue, quizá, el factor que en mayor medida impidió que las extraordinarias dosis de belleza y talento que desplegó en su filmografía fueran debidamente apreciadas.


Sin embargo, y al margen de su carácter despótico, como de la innegable calidad de su obra fílmica,…Preminger también era conocido por su independencia y coraje, y por los riesgos que corría ofreciendo trabajo a artistas incluidos en la tristemente famosa “lista negra” de artistas vetados por la caza de brujas del anticomunista Comité McCarthy . Un hombre que decía lo que pensaba, que en sus frecuentes apariciones televisivas gustaba ser sincero aunque esa no fuese la postura más “comercial”, que no era pretencioso respecto a su cine y que no se inmutaba con críticas ni elogios. En suma, una persona progresista, enemigo de los usos y costumbres más reaccionarios del viejo Hollywood.

En la segunda, y mucho más interesante, etapa de su carrera, Preminger se convirtió en uno de los primeros directores-productores con cierto renombre, faceta que le dio una inusitada independencia y le permitió abrir diversas brechas en el “studio system”. Combatió la censura institucional estrenando más de una producción sin el sello de aprobación de la Motion Picture Association (The Moon Is Blue”); exploró espacios polémicos en los que los estudios no se atrevían a penetrar (el Departamento de Guerra de los USA en “The Court Martial of Billy Mitchell”, la homosexualidad en “Tempestad sobre Washington”); encabezó el movimiento independiente al amparo del Paramount Divorcement Decree y de una serie de contundentes campañas de publicidad y distribución; se alejó de los platós de Hollywood y llenó las pantallas de escenarios naturales; se afanó en descubrir nuevos talentos interpretativos (Jean Seberg, que saltó al estrellato tras "Buenos días, tristeza") y en sacar adelante proyectos ("Carmen Jones," “La noche deseada”) que dieran cabida a los desaprovechados actores negros de Hollywood; incluso contribuyó a acabar con la lista negra de Hollywood contratando y acreditando públicamente a Dalton Trumbo como guionista de “Éxodo”.


Sus gustos siempre fueron tan eclécticos como las fuentes que inspiraron sus proyectos. A lo largo de los años cincuenta y sesenta, su cine cobró pretensiones, interesándose por instituciones monolíticas, hasta entonces intactas para Hollywood (el ejército en “The Court Martial of Billy Mitchell” y “Primera victoria”, el Senado en “Tempestad sobre Washington”, la Iglesia católica en “El cardenal”, la profesión médica en “Extraña amistad”) y abordando problemas sociales y políticos (la droga en “El hombre del brazo de oro”; la repatriación de los judíos en “Éxodo”; los prejuicios raciales en “La noche deseada”; el terrorismo político en “Rosebud”).

Aunque en sus películas no se distingue un tema predominante, hay algunos asuntos que son como ingredientes comunes a la mayoría de sus filmes, como el esfuerzo por situarse en el plano más objetivo posible y, ligado a ello, la dualidad , …como una cierta ambigüedad de las caracterizaciones., huyendo de cualquier amago de maniqueísmo.

Otro rasgo común es la habilidad del cineasta vienés para extraer de sus actrices lo mejor de sí mismas: entre 1944 y 1965, sus primeras actrices le ofrecieron una serie de interpretaciones fascinantes, a veces enigmáticas, desde la Gene Tierney de Laura( filme este que será tratado de forma monográfica en el próximo post) hasta la Carol Lynley de uno de los últimos títulos reseñables de su obra fílmica, “El rapto de Bunny Lake”.

Andrew Sarris definió acertadamente a Preminger como un director con personalidad de productor. Buen administrador, hasta el extremo, jamás sobrepasaba los límites marcados por sus presupuestos y consiguió mantenerse a flote mucho más tiempo que otros colegas de producción independiente, más ambiciosos en el aspecto artístico, pero también más temerarios en lo económico.

Otto Ludwig Preminger nació en Viena el 5 de diciembre de 1905. Su padre, Marcus Preminger, un próspero abogado judío, fue fiscal general del Imperio Austro-Húngaro, pero después de la Primera Guerra Mundial, cuando Austria se convirtió en República, volvió a la práctica privada.

El futuro cineasta empezó a interesarse por el teatro a muy temprana edad. «A los diecisiete años empecé a trabajar como aprendiz de actor con el legendario Max Reinhardt, cuando éste fundó un teatro en Viena, el Josefstadt, que era uno de los teatros más bonitos del mundo.

El primer papel que interpreté en mi vida fue en la noche de la inauguración del teatro, en abril de 1924. En aquella representación Reinhardt no bajó el telón entre escenas; y así, como aprendiz de actor, tuve que transportar muebles al escenario con mi vestuario de escena, acompañado por música de Mozart. Pero a los diecinueve años dejé de actuar porque quería dirigir».


Pese a las aspiraciones del joven Otto, su padre insistió en que estudiara Derecho. «Nunca llegué aejercer», explicó Preminger. «Sólo estudié Derecho por consideración a mi padre, que no creía que durara mucho en el teatro. Como teníamos una relación muy estrecha, pensé que si estudiaba Derecho se quedaría contento». Otto se licenció en leyes por la Universidad de Viena en 1926, e incluso llegó a obtener el doctorado en dicha disciplina, pero su amor por el teatro y el arte dramático acabó ganando la partida. De hecho, mientras estudiaba siguió trabajando en el teatro, donde realizó medio centenar de montajes.

En 1933 fue ascendido a la dirección del teatro vienés de Max Reinhardt. Pero antes de asumir sus funciones en el Theater der Josefstadt, Preminger dirigió su opera prima fílmica titulada “Die Grosse Liebe” (1931) en un pequeño estudio de las afueras de Viena (sería la única película de su carrera de habla no inglesa). Era la historia de una mujer que confunde a un joven veterano de la Primera Guerra Mundial con el hijo que perdió. Según él mismo explicaba en su autobiografía, no tenía en gran estima aquella primera creación fílmica: «Las críticas fueron buenas y obtuvimos beneficios, pero prefiero olvidarla».

En la década de los treinta, los directivos de los estudios norteamericanos se desplazaban periódicamente a Europa en busca de nuevos talentos; Fritz Lang llegó a Hollywood por éste cauce. Joseph Schenck, presidente de Twentieth Century-Fox, se entrevistó con Preminger durante un viaje a Viena en la primavera de 1935. Le gustó su labor teatral y le invitó a trasladarse a Hollywood. El joven director teatral aceptó la oferta; en el verano abandonó su puesto en el Josefstadt y empezó a estudiar inglés. Preminger había asumido la dirección del Josefstadt el mismo año - 1933- en que Adolf Hitler llegó al poder en Alemania. En 1935, los nazis habían comenzado a abogar por una unión entre Austria y Alemania.


Con estas palabras resumió el propio cineasta esta prehistoria de su fama, (palabras que entroncan con el espíritu común de la serie “Liebe”) «A los nueve años quería ser actor; a los diecinueve era ya director de escena; a los veintiuno fundé un teatro en Viena, que todavía existe; y a los veintiséis me fui a Estados Unidos. Así Adolf Hitler no tuvo la oportunidad de encontrarme en Austria cuando él llegó.»



Os dejo con los rompedores títulos de crédito de uno de sus filmes, la historia de un batería de jazz, ex-yonqui..."el hombre del brazo de oro" ...estética marca de la casa Preminger.
Salud, Paz y amor


8 comentarios:

Lluís dijo...

Brillant Dani.
Només he vist Éxodo, cosa que lamento, ja que és una pel·lícula que em va treure de polleguera. Quan acabi exàmens li faré una bona repassada a la seva filmografia.
Per crt, ja coneixia el teu altre bloc, ets un gran cinèfil. La xarxa necessita més persones com tu.

dudo dijo...

....incurta, si es que soy una incurta... pero en una de éstas me pongo al día y te comento impresiones... (a mí misma, con vergüencilla: incurta, mas que incurta, ingorante de la vida...)

fritus dijo...

Bon dia/ Buenos dias...
LLUIS moltes gràcies per les teves amables paraules...la veritat es que EXODUS es la que menys m'agrada de tota la seva filmografía, a mi també em treu de polleguera....

DUDO como que incurta, que no que no...hija mía. De todas formas ya que estaba con el tema de este post me he bajao de la red unas cuantas pelis de Preminger, si me quieres enviar tu dirección postal, te envío un duvedese con la copia ( de la copia) , invitación que hago extensible a cualquiera que tenga interés...gracias a San emule virgen y mártir.

Selma dijo...

Otto Preminger tenía el don de no dejar indiferente, como suele pasar con los genios y sus obras...

Por mi parte recuerdo con especial predilección "Bonjour Tristesse" me gustó el libro de Françoise sagan y que Otto Preminger adaptó para la gran pantalla, todo y que logicamente es en la pequeña pantalla que la ví...

En cuanto a Jean Seberg,sacó de ella lo mejor, como tambien lo hizo Jean Luc Godard, otro controvertido cineasta, en la mítica "À bout de souffle"..

Esperando a "Laura", te dejo un beso, Dani...
Magistral Lección de Cinematografia, esta Entrada tuya...como todas...

Merche Pallarés dijo...

Siempre me fascinaron las peliculas de Otto Preminger, otro de los genios de Hollywood de su época dorada. Un post muy interesante que me ha traido muchos gratos recuerdos. Besotes, M.

Freia dijo...

Bona nit/buenas noches:
¿Alguien me puede traducir polleguera?

Lluís dijo...

"Treure de polleguera" significa sacar de quicio.
Saludos.

fritus dijo...

hola amiguitos...

SELMA...si señora, "a bout de souffle"...peazo peliculón que hizo historia

MERCHE..tienes razón en que fue una epoca dorada,...Hollywood, salvo honrosas excepciones, vive hoy una crisis de ideas tremebunda

FREIA como muy bien señala LLUIS..." treure de polleguera" es sacar de quicio, de hecho, polleguera es un arcaísmo catalán para designar al eje sobre el que gira una puerta...

un abrazo a todos, reis meus.