lunes, 23 de junio de 2008

catarsis colectiva futbolera



Ay amigos, ….que cosa esta inexplicable del fútbol. Si hay una cosa irracional y fuera de lógica en el mundo es esto de emocionarse hasta lo indecible viendo a veintidós multimillonarios dándole patadas a un balón, y si eso lo mezclas con la cosa patriótica apaga y vamonos …

Servidor de ustedes no es muy futbolero. Soy periquito por vía genetica, sanguínea, como mi padre, y mi abuelo, y mis hermanos, y mis tíos y mis primos ( de hecho, un primo hermano mío periodista, Manel, es el autor del libro “Sóc perico, i qué?”, cualquiera que haya vivido en Barcelona y conozca de la infundada acusación de anticatalanismo que lleva implícito ser del Espanyol, entenderá el porqué del título. Tiene narices la cosa, cuando siempre tenemos más del doble de catalanes entre nuestros jugadores que el Barça) .
Ser del Espanyol imprime carácter, somos menos, y somos pobres, y eso marca. Mi optimismo antropológico hace que me alegre cuando el RCD Espanyol gana y no deje de cenar cuando pierde ( de haberlo hecho ahora sería como Gandhi).

Pero el otro equipo de mis amores es la selección nacional. Otra cosa inconcebible pero cierta. (igual influye algo que le llamen "la roja",...mola). No soy nada patriota, ni nacionalista, ni nada de eso…pero ayer todos juntos: cuñado, cuñada, esposa y humilde escribiente, con el sobrino ( con su camiseta de Fernando Torres) y la baby, (que nos miraba con los ojos como platos, con sus seis meses de vida era la única de los presentes que se comportaba como debe hacerlo una persona madura y adulta) dos packs de estrella damm bien fresquita y ahí gritándole a la tele , como unos gilipollas…y hasta soplando por una trompeta de plástico que suena como un cuerno de guerra medieval. (Para fastidiar a los dos italianos del piso de abajo, más que nada).

Pero no me siento solo en mi locura transitoria, todo el país estaba por el estilo, para demostrarlo os posteo un artículo de la sección de deportes de hoy del “Periódico de Catalunya” . Es de Sergi López y el título es “ Padre nuestro que estás en los cielos…”No tiene desperdicio. Salud, Paz y Amor, queridos míos. Suerte que Rusia ha dejado de ser la Unión Soviética, sólo le faltaba eso a la COPE el día de la semifinal.

“Padre nuestro que estás en los cielos…”

El Periódico de Catalunya, 23/06/08 . Sergi López

“…Por una vez no es la COPE. Los rezos provienen de otra parte. Entero. Sí, entero, de memoria. Todos a una. En la SER: "padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre... amén". En la SER rezan el padre nuestro porque la historia habla siempre de penaltis fallados. Pero, ¿qué sucede? "Iker... ¡Viva la madre que te parió!". El chillido corresponde ahora a la COPE. Casillas acaba de parar el primer penalti. "Tranquilos, no pasa nada", un susto, un sobresalto... de nuevo, en la SER. Guiza no ha acertado. No hay nada perdido.
El Rey todavía no ha hablado de la ruptura del maleficio. Para Casillas, tiempo de gargantas afónicas. "¡Viva, viva, viva España!", el grito se produce ahora en Onda Cero. En la COPE solo se atienden unos berridos extraños y en la SER, cánticos patrióticos. Otra vez, todos a una, como cuando rezaron el Padre nuestro al unísono. "¡Sí, sí, sí, este año, sí!". Y hay más: "El día 22 Italia dice adiós y la, la, la, la, la". Lama, totalmente afónico, feliz como si llevara unas castañuelas, fuera de sí, eufórico y afónico, es quien alza la voz más que nadie: "Somos un equipo de ganadores. ¡Somos ganadores! ¡Viva España! Por fin se rompe el gafe".
Gafe, maleficio... todo debió ser cuestión de inspiración divina. La religión estuvo en boca, en boca de la SER. La frase de la noche la propuso Poli Rincón: "Si Dios está viendo el partido tiene que ser de España". Sí, de España. Más religión. Más Lama: "Si la sábana santa está en Turín, se tiene que venir a España".
Y es que fue el partido del "somos", del "vamos, vamos", de gritar en la COPE aquello de "a por ellos" y de hablar de "batalla épica" en Onda Cero. Y hasta para acordarse del árbitro. ¡Pobre! Si llega a sintonizar alguna de las emisoras españolas, seguro que pide a la UEFA no volver a pitar nunca más a España. Porque, créanlo aquellos que vieron y escucharon el partido por televisión, o sencillamente los que no lo siguieron, que en la SER lo llamaron "mamón". Sí. No hay ninguna intención de engañar. "¡Mamón, mamón!". Y así hasta perder la cuenta cuando no se atrevió a pitar un penalti a Silva que Zubizarreta, en Onda Cero, no vio nada claro. Al mismo árbitro, ahora en la COPE, le advirtieron que la grada se estaba acordando de su "santa madre" cuando se oyeron unos gritos dedicados a la mamá del señor Fandel desde la grada del estadio de Viena. "Lo que yo no puedo decir en la radio lo dicen 10.000 en el campo", se insistió en la misma emisora, mientras Ares, en Onda Cero, preguntaba si era posible un cambio de árbitro.
Pues menos mal que ganó España. "¡Dios!", también se murmuró de fondo en Onda Cero. Ahora llegan unos pocos días de calma, sin tormenta futbolística, para calmar las gargantas. Y un consejo, si usted es ruso, no enchufe la radio el jueves por la noche.
Ay, casi me olvido, os adjunto link de la reseña del libro de mi primo Manel, un saludo






Ay, casi me olvido, adjunto link reseña del libro de mi primo Manel.

11 comentarios:

brujaroja dijo...

Es curioso cómo sale la vena religiosa en estos trances a la gente... Yo todavía me acuerdo de hace muchísimos años, una vez que el Sporting estuvo a punto de bajar a segunda y se salvó en el último momento. No se me olvidará la voz del locutor de aquí, de la SER agradeciendo a gritos, con la voz desgarrada "a la santina de Covadonga, al Cristo de Candás...".
Claro, que ahora que lo pienso, también los Oscars, o si no, mira Almodóvar...
Total, que vaya país de ateos de pacotilla...
Besos, Fritus, y me alegro de tu alegría...

Freia dijo...

Lo extraño es que nadie dijera del árbitro alemán que le hizo a la roja un par de judiadas, Capaces habrían sido... jeje.

RGAlmazán dijo...

Sin duda, el fútbol juega el papel de la religión en los siglos XX y XXI. ES increible la euforia irracional que despierta.
En cuanto a lo que dice la Sra. Condesita hemos ganado, pelillos a la mar.

Salud y República

Sophiste dijo...

No tengo la suficiente cultura para cogerlo todo asi que me pasaré a menudo para ir aprendiendo ... se aprende de todos , no todos tenemos el mismo talento. por cierto que es eso del talento ????

Adanero dijo...

Pues no se si es catarsis, fanatismo o estupidez colectiva. Pero a mi lo de ayer me puso. ¡Y mucho!

Un saludo.

Cecilia Alameda dijo...

¡Ay, el fútbol! Toda la noche en Madrid sobrevolando los helicópteros el centro por las gamberradas de unos pocos. ¡Qué poco deportivo fue el desenlace!

Marcelo dijo...

La alegría es mayor aún al enterarme que España no le gana a Italia desde 1.920! Enhorabuena!

Gonzo dijo...

Yo lo vi solo, pese a la insistencia de un par de amigos, pero quise enfrenatarme solo a los gafes, al catenazio, a Buffon, al pasado... En fin, por una vez me acordé de mi padre, le hubiera hecho ilusión ver esto.

fritus dijo...

Bueno, por una vez y sin que sirva de precedente, os contesto a todos a la vez...que el tema es el que es, y aquí entre el fervor "patriotico" y el "religioso" disuelto en solución futbolera no hay mucho que razonar. Me parece que la lÓgica la dejamos anteayer en la mesa del salón, junto al mando de la tele, y la volvimos a recuperar despúes de los penaltis...

Pero, que coño!....MOS GNAO!!( como decía aquel).

Elena dijo...

Creo que ya he citado en tu mundo frito un textito que escribió Vázquez Montalbán la víspera de que jugara el Barça En Wembley (soy cule, perdóname...). Empezaba diciendo que la culpa la tenía un póster que había en su panadería de niño en el que SAmitier le intentaba quitar el balón a no sé quién, y terminaba diciendo que quería que ganara el Barça porque no se sentía ganador en una causa colectiva desde que los sandinistas habían entrada en Managua.

Pues eso, que el fútbol es una minucia comparado con la política y que se trata de fervores en un 10 por ciento estéticos y en un 90 por ciento flagrantemente irracionales. ¿Y qué?. Mientras no nos idioticen ni nos vuelvan agresivos, bienvenidas sean todas las fuentes de alegría.

¡A mí casi me dio un infarto!. Salté sobre el tresillo de mis padres (también nosotros lo vimos en familia)como si fuera una cabritilla, no sé como no me maté. Y al día siguiente trabajé con la camiseta de la selección, era un pacto con mis hermanos varones que no podía incumplir. Toma ya.

¡Gooooooooooooooooooool!.

Paaaaaaaaaaaaaaaaña.

Euphorbia dijo...

Pues yo, mientras en casa se miraba el partido, estuve visitando blogs y luego leyendo, no hay nada como la letanía del murmullo del público de un estadio de fútbol para concentrarse en otra cosa.
El fútbol me aburre inmensamente y las comuniones patrióticas a través del deporte me son ajenas (para no decir otra cosa).

Pero bueno, cuando el equipo gana, se nota en la alegría de la gente y eso, pues mira, tampoco está tan mal.

Un beso