jueves, 27 de marzo de 2008

don pablo



"La voz de Pablo Iglesias tenía para mí el timbre inconfundible de la verdad humana. Era yo un niño de trece años; Pablo Iglesias un hombre en la plenitud de su vida. Recuerdo haberle oído hablar entonces - hacia 1889 - en Madrid, probablemente un domingo (¿un primero de mayo?), acaso en los jardines del Buen Retiro. No respondo de la exactitud de estos datos, tal vez mal retenidos en la memoria. De lo único que puedo responder es de la emoción que en mi alma iban despertando las palabras encendidas de Pablo Iglesias. Al escucharle hacía yo la única honda reflexión que sobre la oratoria puede hacer un niño: "Parece que es verdad lo que ese hombre dice"... Porque antes de Pablo Iglesias habían hablado otros oradores, tal vez más cultos, tal vez más enterados o de elocuencia más hábil, de los cuales sólo recuerdo que no hicieron en mí la menor impresión... Lo cierto es que las palabras de Iglesias tenían para mí una autoridad que el orador había conquistado con el fuego que en ellas ponía y que implicaban una revelación muy profunda para el alma de un niño. De todo el discurso, en el que sonaba muchas veces el nombre de Marx y el de algunos otros pensadores no menos ilustres... sacaba yo esta ingenua conclusión infantil: "El mundo en que vivo está mucho peor de lo que yo creía. Mi pobre existencia de señorito pobre reposa, al fin, sobre una injusticia"... Mucho he pensado durante mi vida sobre esta primera meditación infantil, que debía a las palabras del compañero Iglesias”
Antonio Machado
Obtenido de "http://es.wikiquote.org/wiki/Pablo_Iglesias"

3 comentarios:

Ariam Ram dijo...

...Y peor que se puso y que se va a poner... El mundo, digo... Yo no sé mucho de casi nada, y de política menos... No la desprecio es mera ignorancia sin más.

Un poco, ese tipo de ignorancia procedente de la indiferencia que sientes frente a las cosas antes de llegar a entenderlas del todo... Los políticos son un muro demasiado alto que no me permite (aún) ver más allá...

Pero buenas las palabras de Machado... Cómo no.

Y de Machado a Brecht (nada, un saltito) y vengo a dejarte aquí lo que te dejé allí:

Muy buena (la cita que me dejaste) FRITUS, me suena, pero me alegro de que me la recuerdes no sabía que era de él.

Quizás haya un tipo de perdón más difícil que ningún otro: ser capaz de perdonarse a uno mismo (lo digo por la cita que me dejaste).

Y espero que Brecht me perdone por destruir su famosa y magistral cita como lo hice (la que yo usé)... Fue por una (supongo) buena causa.

Muchas gracias por pasarte y bienvenido, estás en tu casa.

(Hago lo que puedo, al menos para que no parezca un batuburrillo... El blog)

Saludos!!!

jajajajajajajajaja...

Muchas gracias de nuevo y encantada!

Nemo dijo...

Qué buena pinta tiene tu blog...tengo que pasarme con más calma a echar un vistazo...gracias por tu comentario en mi blog y por adoptar a Stela...
buena suerte!

Mega dijo...

Pues a mí me parece que el Machado niño era lucidísimo.

Interesante blog. Un saludo