lunes, 26 de marzo de 2007

segundo año en eivissa


queridos niños y niñas: ya hace dos años que escapé de Barcelona y que vivo en esta isla extraña, fría, humada y deshabitada en invierno y demasiado bulliciosa en verano. Mi estancia ha coincidido con las obras para la construcción de una autopista que nadie ha pedido pero que va a costar quinientos millones de euros de dinero público para mayor gloria y beneficio de los cuatro señores feudales de esta isla, decidida apuesta por el hormigón y el vehículo privado contaminante. De todos modos, aún quedan almendros como el de la foto.

1 comentario:

Marcelo dijo...

Siempre es bueno saber como comenzó todo!